El hombre y el hambre

Hola Compañeros:

Wheat crop ready for harvest, close-up, Australia

Hoy voy a hacer una entrada diferente. Tenemos varias peticiones de empresas alimentarias y relacionadas con este sector tan defensivo e interesante. Como son unas cuantas y algunas ya os adelanto que muy buenas, he decidido hacer una introducción a lo que la alimentación ha significado y significa para el hombre a lo largo de los años. Mi hermano me dice que ando con hambruna y aprovecho para analizar empresas de comida, pero la realidad es que tenía un par de ellas en el punto de mira y he decidido juntar unas cuantas que pueden parecer iguales, pero que no lo son, para crear una secuencia de un mismo sector, un sector que habitualmente está muy caro y en el que es complicado conseguir entrar a unos precios razonables.

Desde hace muchos años la alimentación del ser humano ha sido una prioridad y una necesidad. De hecho, el pago a empleados tiene una base en este concepto, lo que pasa es que hoy en día esto se ha modificado con la aparición de muchas “necesidades” correspondientes a la clase trabajadora y la clase media. Pero si nos remontamos a las primeras sociedades organizadas, tenemos que se pagaba justo un poco más de lo que una familia necesitaba para comer y vivir de mala forma.

Si tomamos libros de Adam Smith, podemos ver la importancia del precio del grano o de las patatas para establecer inflaciones reales y el estado de una sociedad. Con el paso de los tiempos esto se ha modificado pero quizás no tanto como nosotros creemos. De ser esto cierto, el control de este tipo de empresas es crucial porque siempre tenemos un consumidor para el producto que producimos. La cuestión que más he observado mirando este tipo de empresas (y otras que hemos analizado antes) es que principalmente suele haber un mejor negocio en empresas auxiliares que en las que son alimentarias de forma directa. La producción de alimentos no es una ciencia excesivamente complicada, quizás sí lo sea si queremos calidad, pero el hambre que ha vivido crónicamente hasta hace bien poco la humanidad (en su totalidad, no hablo de ciertas zonas complicadas de la actualidad), hace que la calidad y la exclusividad afectara solo a unos pocos. De forma que en general estamos ante un negocio en el que la cantidad será más importante que la calidad. Cualquiera que tenga un terreno sin demasiadas complicaciones puede producir alimento. Por lo tanto este negocio se nos convierte en algo que es de consumo masivo y en el que no hay apenas barreras de entrada, cualquier granjero puede producir y competir contra nosotros.

Observando esto, cosa que lleva siendo así desde antes de Cristo, vemos que estamos ante un negocio de masas, en el cual no vamos a poder obtener unos grandes retornos sobre la inversión y los márgenes de beneficio dependerán mucho de la oferta del producto y de la temporada. Hoy vivimos muy bien, tenemos numerosos mecanismos de conservación que hace un siglo ni siquiera se podía soñar con ellos. Esto hace que muchos alimentos se puedan aprovechar, pero por otro lado ha hecho que los márgenes de muchos productos se mantengan mucho más estables. Hoy podemos comer carne congelada, pescado o verduras. Por lo tanto el productor no tiene que tirar guisantes a la basura por exceso de producción, pero el problema es que nadie paga tanto dinero por los primeros guisantes de la temporada, porque los tenemos congelados, producidos en invernadero u otro país.

Si nos remontamos a la Edad Media, en la que una mayoría de la población era rural campesinos3-1120x595y trabajaban el campo, tenemos que los sueldos de los trabajadores eran una miseria, una miseria tal que llegaba justo para vivir de mala forma. Allí, en un año de mala cosecha o problemas, era cuando llegaba el hambre y muchísimos niños, ancianos y personas de mediana edad morían, de ahí episodios tan lamentables (y no tan lejanos, por desgracia, como muchos se piensan) de raquitismo y unas tasas de mortalidad infantil enormes. Lo que sucedía es que los trabajadores no podían ahorrar porque el sueldo era el justo para vivir, y un año malo significaba hambre. Si nos fijamos un poco en el avance de la humanidad, los primeros avances fueron orientados a la agricultura y su mecanización, con productos como los arados, sistemas de animales, mejoras en las plantaciones, regadíos… de forma que apareció una nueva clase que ofrecía servicios a los trabajadores y a los que los quisieran, pero al final el dinero que los campesinos podían pagar a estos gremios era justo algo menos que la mejora que este servicio introducía en la producción de alimentos. Con la llegada de la revolución industrial y sobre todo del capitalismo, las producciones alimentarias se dispararon. Comenzaría la maquinaria de verdad, los fertilizantes de calidad, mejoras en las plantas que se usaban y sobre todo un libre mercado para que cada cual pudiera elegir lo que plantada y a lo que se dedicaba.

Como ejemplos de esto que estoy hablando tenemos China y Rusia, países en  los que era el Estado el que decidía lo que se cultivaba y las cantidades. Tras enormes esfuerzos de su clase dirigente, jamás lograron tener las estanterías de las tiendas llenas, nunca había suficiente de unas cosas y sobraban por miles de otras. Lo que el capitalismo ha demostrado es que lo que fallaba no eran ni sus tierras ni sus sistemas agrarios, era su obsesión por el control de la población (bueno, esto es lo que falla siempre y lo que mucha gente con necesidades no comprende de este sector político, su fin máximo es el control de todo ser humano, alma incluida). El caso de China está muy bien narrado en un libro titulado La Segunda Revolución China y que tiene un gran valor para todos los que desprecian la capacidad de destrucción del socialismo – comunismo. Como decía, en China cuando se liberalizó la agricultura, se incrementó la producción por superficie de una forma enorme, pero el incremento de beneficio obtenido por superficie fue realmente increíble, con los beneficios en alegría del campesino y recaudación de impuestos que esto supone. Como nota negativa se puede tomar el desastre argentino en este milenio, donde si observamos los datos, son inversos a los de los chinos.

Como muchos ya sabréis, el que aquí escribe es marino, de forma que a lo largo de ya no tan corta vida en la mar (una mini sociedad aislada del mundo) he vivido multitud de situaciones al menos curiosas. Entre ellas la casi mal nutrición por culpa del cocinero, el casi racionamiento de la comida por motivos de huelgas, viajes y demás, la falta de tabaco, alcohol, falta de sueño. La verdad es que una década entre barcos son un experimento sociológico de un valor incalculable. Pero lo que yo creo que la mayoría de nosotros tenemos muy claro es que la calidad y cantidad de comida es importante, sobre todo cuando el trabajo aprieta. Lo más curioso del tema es que por problemas, creo que el peor de todos es la falta de sueño de forma continuada por la razón que sea, crea grandes hostilidades y de forma muy rápida. La falta de alcohol para los habituales del frasco crea muchos problemas, pero además éstos son tan rápidos como los del sueño. Y una de las cosas que siempre me ha llamado mucho la atención es los efectos de la falta de tabaco, son extraños, afectan de una forma muy diferente a las anteriores, crean mal humor, pero no los enfrentamientos y problemas de las dos anteriores. Sin embargo, los fumadores se obsesionan más con el tabaco que en los casos anteriores. El caso de la maxresdefaultcomida es más frustrante, mala comida significa que los más “pijitos” a la hora de comer se empiezan a poner nerviosos, empiezan a estar rabiosos por cualquier cosa. La falta de comida crea enfado pero aviva la inteligencia (lo leí en un libro y es terriblemente real), de repente los tripulantes se ponen a pescar de forma masiva, el cocinero inventa y consigue sacar comida con cuatro cosas que tiene, y en cierto modo, las personas se ayudan entre todos, cosa que no es habitual con el tabaco y con el alcohol. Como es lógico, esto me ha dado tres segmentos muy interesantes en los que invertir (alcohol, tabaco y fármacos).

Lo que creo que ha quedado muy claro con los ejemplos anteriores es que la comida es un gremio muy interesante en el que invertir porque siempre tiene una salida fácil al producto, hay clientes por todos los lados, su falta crea problemas graves, sobre todo cuando unos tienen y los otros no, pero que es algo de consumo masivo y salvo ocasiones muy marcadas en el calendario no conseguiremos sacar unos grandes márgenes de beneficios. Lo que he observado, es que en productos auxiliares, como pueden ser semillas (Monsanto), fertilizantes (CF Industries), pesticidas (Bayer, Du Pont), maquinaria (Deere), envases (Bemis, Essentra, Vidrala), pocesados (McDonalds, Viscofán) sí que se puede sacar una buena tajada y no nos hemos movido de un sector que es por definición terriblemente defensivo. Al final puede que no sean empresas estrictamente alimentarias, pero sí empresas con un vínculo estrecho a la alimentación, y que son mucho menos expuestas al ciclo de los alimentos que hoy son casi considerados una materia prima.

Y hablando de mercados, de materias y demás, creo que últimamente muchos aprovechan la ignorancia para hacer populismos y decir chorradas. El ciclo en los alimentos ha existido toda la vida, y de la misma forma que ha existido toda la vida sigue existiendo hoy. Una excelente cosecha implica mucha producción y por lógica una caída de los precios. Una sequía o un problema en la cosecha significan menos producción y por lógica absoluta, una subida de precios. Los mercados de materias y futuros lo que hacen es aprovecharse de esto y ganar dinero con estos cambios. Por otro lado muchas empresas de venta o producción de alimentos se aseguran unos precios cerrados que les permitirán seguir produciendo a unos precios mucho más estables. Como consecuencia, lo que la realidad trae a estos mercados de futuros y materias es una terrible estabilidad en los precios y un movimiento muy rápido de las mercancías. Esto, junto con las nuevas técnicas de conservación y logística han permitido que muchas personas no pasen hambre y que los precios sean mucho más estables; señores izquierdistas, esto es bueno se mire como se mire. Hoy una mala cosecha de arroz en Europa (como ha pasado hace dos ejercicios) trae consigo una subida del precio del arroz, que se plante más superficie de arroz, y que los barcos muevan arroz desde Asia o América a Europa, arrastrando un poco los precios por allí, pero nada más. Esta misma mala cosecha hace 600 años lo que trae es hambre crónica un año, niños con raquitismo y muchas personas muertas. Todos estos izquierdistas que hablan de los mercados y lo malos que son para los alimentos debieran de recordar esto antes de culpar tanto a los demás. En España justo tras acabar la guerra civil, sucedió, y las consecuencias del año 1.941 están pablo-iglesias-en-pleno-discursograbadas a fuego en casi todos los pocos que van quedando, pero los nuevos izquierdistas no lo han vivido porque los mercados se lo han puesto muy fácil, muy a pesar de lo que a diario ladran en los medios.

Dentro de este sector, y veo que muchos lo hacen, no me gusta para nada incluir a los vendedores al por menor tipo supermercados, creo que son empresas que no tienen demasiado que ver con la alimentación, pertenecen a unas empresas auxiliares pero muy especiales ya que por lo general no obtienen ninguna diferenciación de la competencia y son negocios que por lo general no me gustan a unos precios moderados, los prefiero muy baratos para entrar, porque el hecho de no tener demasiadas barreras de entrada hacen que no me sienta conforme pagando precios razonables y por lo tanto les debiera de exigir precios bajos. Por otro lado, sí que me gustan mucho todas las industrias auxiliares que he comentado y que, en muchos casos no incluyo por razones lógicas dentro del sector. En otros casos como el de McDonalds o Viscofán habría que debatirlo porque la primera yo sí que la considero dentro del gremio.

Y hablando de gremios, viendo muchas de las empresas de este tipo que hemos visto en la web y que veremos en las dos próximas semanas, hay un par de puntos en las que todas ellas están confluyendo. La primera es un paso a productos preparados, lo cual es lógico ya que deja un margen mayor, pero creo que están olvidando que crea un problema de inventarios y otro problema de posesión de activos para su procesado, así como de creación de marca. Está claro que es más fácil vender arroz que no paellas, lógicamente conseguiremos un margen mejor vendiendo paellas. Pero tenemos que tener en cuenta que las paellas tendrán una fecha de caducidad más cercana y además tendremos que tener un nombre para que los clientes compren esa paella y no la de la competencia que la puede hacer mejor.

El segundo punto que me preocupa es que todos están girando hacia alimentos sanos y orgánicos; nos lo están vendiendo como la panacea. Ellos, está claro que obtienen mejores retornos de estos productos, pero el problema está en que muchasdiferencia-entre-alimentos-organicos-y-los-alimentos-tradicionales
veces lo que venden tiene mucho más nombre que calidad. El segundo problema es común al punto anterior, estas cosas están muy bien mientras no hay competencia, porque en el momento en el que aparezca, los márgenes bajarán y volveremos a estar con los mismos problemas que al principio (podemos recordar las famosas cápsulas de café tan extendidas hoy en día, pero con márgenes mucho menores), pero ahora con una infraestructura mucho mayor para obtener el mismo pobre retorno. Pocas cosas hay peores que un negocio en el que año a año tenemos que ir bajando el margen de beneficio porque la competencia nos ahoga. Esta es una de las principales razones por las que me gustan mucho más todas estas industrias auxiliares, pase lo que pase, el que planta maíz necesita un tractor y las semillas. Si luego le pone un cartel de ECO, orgánico, las vende en grano, cocidas o en harina poco me importa, pero el tractor y las semillas son totalmente necesarios, luego que se peleen como quieran.

Los orgánicos están últimamente muy de moda, pero la hipocresía que hay en la sociedad (desconozco otras y hablo de la española) es terrible. Yo hablo con personas aquí y allá. Todos coinciden que hay que comer sano, productos de calidad, que la alimentación es muy importante. Los productos orgánicos y ecológicos son muy buenos y todos los usan. Cuando voy de compras con mi señora, no hablo y observo. Y lo que veo es comprar los huevos de gallina torturada por pallets y una pequeña estantería de huevos mejores (los buenos de verdad ni siquiera están en muchos supermercados y no pequeños precisamente), el lomo de cerdo inyectado que se deshincha, se vende por toneladas, los tomates transgénicos que en su día patentó Monsanto se venden como churros y los izquierdistas que los critican con pancartas por la mañana en enero, los compran en la misma tarde de enero (perdón, quizás vaya a supermercados de solo liberales), y suma y sigue. No lo critico, afortunadamente la libertad existe en España, y cada uno coge del súper lo que quiere y le apetece, y cada bolsillo llega a donde llega, pero lo que no me gusta es la hipocresía con la que andamos por el mundo. Cuando veo esto, me pregunto si todos estos proyectos de comida de calidad, orgánica y ECO tendrán la salida que mucha de estas empresas se esperan, ya que los pequeños comercios locales creo que pueden hacer más competencia y calidad para esta gama de productos. Al final download-1en la cola del súper sigo observando y somos una minoría los que llevamos productos de calidad o ECO, de forma que no hay, por la razón que sea, la acogida que muchos esperan entre los compradores. Porque si tenemos que meternos en fuertes inversiones para obtener el mismo retorno y en productos mucho más complicados, quizás sea mucho mejor hacer bien lo que sabemos hacer y dejarnos de entrar en un juego que va a acabar con una bajada de márgenes y puede que no la acogida que muchos esperan.

No puedo avanzar sin tener en cuenta algo que creo que es muy importante. A día de hoy, el mundo (mejor dicho, las zonas en las que me planteo invertir) está sumido en una enorme liquidez de dinero y de crédito barato. Las consecuencias del crudo caro han sido muchas, y nos guste o no, ha afectado mucho al sector agrario. Crudo caro implica maíz para producción de combustibles, y superficie que no se cultiva para comer, sino para quemar. Esto ha traído consigo un aumento erróneo de los precios de ciertos alimentos y esto ha traído que se aumente mucho la superficie a cultivar porque hay más personas que quieren comer. Pero lo que parece haber quedado ya muy claro es que la fiesta se ha terminado ya, y por lo tanto muchas granjas que cultivaban para quemar, tienen que reformarse a productos que puedan vender para comer (personas o animales) y esto ha traído una caída fuerte en muchos productos alimentarios, como por ejemplo el maíz. Por lo tanto, cuando miremos precios, no es nada conveniente tomar como referencia los últimos 25 años ya que han sucedido demasiadas cosas poco normales y que lo más probable es que no se repitan en el futuro. No hay duda que tipos bajos implican una inflación alta. Si miramos los periódicos veremos que no es así. Pero claro, tenemos las materias primas con una sobreoferta que poco a poco va corrigiendo, los alimentos (personas y animales con sus implicaciones) con una sobreoferta importante que poco a poco se va corrigiendo y las energías con una sobreoferta enorme también que poco a poco irá corrigiendo. Las consecuencias son que no suben los precios hasta que todo esto se corrija poco a poco, y hay muchos que no quieren que suceda, pero sucederá. Mucho cuidado en el momento que esto suceda porque si descontamos al PIB mundial, todo lo que tiene relación con estos puntos y nos caemos de culo, cuando esto suceda, la inflación aparecerá y no de forma tranquila precisamente, de hecho yo ya la estoy empezando a sentir de forma muy sutil.

Históricamente el precio del grano ha sido un elemento que ha ido de la mano de la inflación y no tiene por qué cambiar, de hecho, si quitamos este episodio negro que tenemos ahora, tenemos una relación muy cercana cuando hablamos del largo plazo.  Con esto lo que quiero decir, es que invertir en alimentos es una forma muy buena de proteger nuestro dinero contra la inflación, y hacerlo a través de la bolsa y cobrando golosos dividendos ya es algo que es genial. Esto es un primer punto que nos explica las razones de que estas empresas suelen cotizar caro, sondownload algo terriblemente defensivo, que se revaloriza muy cerca de la inflación a largo plazo y que además paga unos cupones muy cercanos al de la renta fija vía dividendos. Por lo tanto, esto es un caramelo para los inversores más defensivos del parqué. Si nos situamos en el entorno actual, tenemos que en episodios de inflación alta, los sectores de alimentación se han comportado razonablemente bien, y los sectores de servicios (utilities en USA) como eléctricas, gasistas y telefonías se han comportado bien ya que les es fácil subir el precio de sus servicios al mismo ritmo que la inflación, pero las enormes infraestructuras a deuda que tienen en sus balances, aumentan el valor, mientras que los pobres hombres que tienen los bonos son desplumados de una forma salvaje. No es de extrañar que inversores que sean un poco listos, no quieran pagar por tener bonos de Alemania, hasta uno tonto se daría cuanta que eso no es muy buen negocio, y estén buscando alternativas. Esta es una de ellas, muy tranquila y a largo plazo, como los bonos de Alemania, la tendencia es acercarse a la inflación pero cobrando unos dividendos mejores que los cupones del gobierno germano. Por lo tanto, mucho inversor de renta fija podría estar moviéndose a los sectores más defensivos y de mayor calidad de este gremio, y lo que sucede cuando esto pasa, es que los precios de estas empresas suben. Nadie quiere vender una gran empresa de estas que lleva años en la cartera con buenos resultados, y por lo tanto a pocos nuevos inversores que aparezcan, la cotización sube bastante. Es normal que nos encontremos este tipo de empresas a unos múltiplos que no tienen sentido para nosotros, porque buscamos otras cosas, pero para una persona que iba a invertir en bonos a 10 años de Alemania gratis, le es más interesante comprar pagando 25 veces beneficios de algo más o menos ligado a la inflación que algún día llegará, que le paga un 1,5% de cupón (contra el 0% alemán o el 1% español sin protección contra la inflación) y que tiene la misma liquidez. Para este inversor es ver la luz. A nosotros nos están matando porque nos suben los precios de grandes y sencillos negocios.

Estas empresas (o parte de ellas) tienen un riesgo político, siempre la izquierda quiere controlar los alimentos con la triste excusa de que es jugar con el pan de la población, frase de lo más asquerosa que uno puede oír de este gremio. Lo que es verdaderamente triste es tener los supermercados vacíos como lo suelen estar en los países comunistas y los amigos del gobierno y la policía (defensores siempre del izquierdismo) enriqueciéndose vendiendo cosas a gente hambrienta en el estraperlo. Pero de esto nunca nos habla la izquierda, ésta que en España se tuvo que meter con la sal que lleva el pan. Podrían haber mirado las grasas de las hamburguesas o el colesterol de la bollería, pero no, tuvieron que meterse con la sal del pan. Pues a mí no me gusta nada que me digan la sal que le tengo que poner al pan, ni lo que tengo que comer, mejor que reformen un poco la educación en este sentido para que los chavales sepan lo que comen y se dejen de tanto control. No por Dios, mejorar la educación un grupo socialista; gastar en llenar la educación de sus profesores, sus doctores y sus catedráticos para adoctrinar por supuesto. Lo de mejorar ya se sale 150110052713_sp_supermercado_venezuela_624x351_reutersde sus cabales, no vayamos a tener a una juventud con opinión propia y dejan de votar rojerío. Pueden parecer barbaridades, una vuelta por Argentina o Venezuela y su situación agraria y de educación, cambia los puntos de vista. Este sector (sobre todo el más primario) tiene un riesgo político importante, mientras la población no se dé cuenta de sus mentiras y cuentos.

Y con esto me despido, creo que estamos ante un gran sector, para la parte de la cartera más defensiva y que en estos momentos en general está muy caro, yo creo que es debido a las razones que he expuesto, pero no son más que conjeturas, puede ser por cualquier otra cosa, en bolsa nunca se sabe. Creo que es un sector que no se va a comportar mal, que la clase media está tirando fuerte en número, y esta es la principal consumidora de sus productos, sobre todo carnes rojas, para un kg de carne roja, hace falta entre 3 y 8 kg de vegetal dependiendo el tipo y la calidad. Mientras la clase media vaya bien, este sector irá bien. El problema es el precio, como casi siempre, y yo no pago múltiplos altos, mucho menos en algo que apenas tiene barreras de entrada. Creo que son muy interesantes todas las empresas auxiliares que rondan cerca, que muchas veces son olvidadas, pero que a veces cotizan a múltiplos más interesantes y están muy ligadas al sector. Siento mucho haberme metido tanto hoy con el sector izquierdas, sufro mucho viendo personas engañadas y pasando hambre por culpa de que no se liberalicen cultivos o explotaciones. Lo siento, pero es que episodios de estraperlo, tierras sin cultivar y estanterías vacías no me gustan nada. Y oírles como salvadores venezuelame escuece los oídos, tratan de engañar sin vergüenza ninguna y para mí esto es inadmisible. Sé que no hay un sistema perfecto, pero la apertura y la liberalización han quitado mucho hambre del mundo, las estadísticas están para certificarlo, muy a pesar de que la situación podría ser mucho mejor de la que es, de eso no me cabe la menor duda. Creo que los conceptos que tenemos que dejar claros a modo de resumen, son que éste es un sector terriblemente defensivo, un sector que se comporta muy bien en entornos de inflación media y alta, que hay industria auxiliar que pasa desapercibida y es muy interesante y por último que me huelo que muchos inversores que habitualmente no están en bolsa están tomando posiciones en alguna de estas empresas como solución a la preocupante situación de la renta fija en el mundo civilizado, provocando subidas que no tienen mucho sentido si miramos fundamentales. Cuidado con los precios que pagamos por estas empresas porque para un inversor de estos que cito, perder un 15% del valor de la acción de aquí a 10 años es mejor que comprar bonos de Alemania, para ellos sería un resultado neutro, para mí es un desastre total, por lo tanto tenemos jugadores a los que no estamos acostumbrados a ver por estos estadios y hay que saber jugar con ellos, no se van a ir sin más mientras la cosa no cambie. En caso de aparecer la inflación, sin duda sus resultados serán excepcionales en comparación con la renta fija. Sin más os mando un saludo a todos, y os invito a ver la saga de empresas de alimentación que tenemos preparada, algunas de ellas muy buenas y en general todas ligeramente caras; llegarán los nervios y habrá palomos desplumados, de eso que no os quepa la menor duda de que va a suceder y de que será un buen momento para empezar a comprar poco a poco.

10 comments to “El hombre y el hambre”

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  1. Grandísima entrada…
    Yo tengo en mente Ebro y Viscofan. Pero a los precios que yo las quiero, no sé si llegarán …de momento, y en las próximas semanas (a no ser que haya una debacle gracias a las elecciones USA) no creo. pero no tengo prisa…¿no dicen algunos asustaviejas que en el 2017 va a haber recesión y caída brutal de todo? …Pues nos esperaremos por si las moscas.

    Saludos

    • ElDividendo
      ElDividendo says: 6 octubre, 2016 at 2:48 pm

      Hola Pobre Pecador

      Viscofán es una buena empresa aunque acostumbra a estar bastante cara. Ebro Foods llegará en este rally que se viene en las próximas semanas sobre empresas de alimentación, podrás ver nuestra opinión en breve.

      Los asustaviejas siempre están pronosticando el fin del mundo, no es una novedad; van buscando alguna excusa para predecir de nuevo el apocalipsis. A mí últimamente me dan hasta la risa. Luego cuando hay debacle por lo que sea siempre están diciendo que ya lo habían dicho ellos… Como las otras cientos de veces. Pero en fin, siempre hay que guardar algo si se puede, las elecciones USA sí podrían dar alguna oportunidad aunque particularmente creo que pocas cosas cambiarán se ponga quien se ponga.
      Como siempre, muchas gracias por la participación.
      Jon

  2. Buenas noches Señores! Una magnífica entrada como siempre.

    Aquí estaremos para leer con gusto e interés vuestra opinión sobre las empresas del sector. Sin duda, interesantísimo.

    Un saludo y gracias de nuevo.

    • ElDividendo
      ElDividendo says: 7 octubre, 2016 at 1:34 pm

      Hola DdT

      Esta era una entrada introductoria y un poco alternativa, mirando un poco también hacia la naturaleza humana que a veces tan importante es conocer de cara a invertir en el lugar y momento oportunos. A continuación llegarán un grupo de empresas relacionadas con este mundo de la comida de una u otra forma y encontraremos de todo, ya lo voy adelantando. Como dices, es un sector interesante y trataremos de buscar las mejores empresas a vigilar en el sector, ya veremos qué sale al final.
      Como siempre, muchas gracias por la participación.
      Jon

  3. MMMMM Ya estamos hambrientos… de los próximos aportes jeje. Muchas gracias por esta fabulosa introduccion. Me metí en Ebro en Junio y empece con algunas posiciones en VIS. Pero seguro que nos sorprendes con análisis completos de alguna interesante desconocida.

    • ElDividendo
      ElDividendo says: 8 octubre, 2016 at 1:22 pm

      Hola Salvatierra

      Pues Ebro es una de las que viene en estas próximas semanas, viscofán ya la analizamos en su día, es una buena empresa aunque hay que tener cuidado con los precios porque ha estado típicamente cara. Algunas de las empresas que se analizan son muy conocidas por todos aunque sí que hay alguna un poco más desconocida, ya veremos si resultan interesantes, esperamos que así sea.
      Como siempre, muchas gracias por la participación.
      Jon

  4. Me ha resultado muy interesante el artículo. Sobre todo el tema de que cuando se liberalizan sectores relacionados con la producción de alimentos el hambre disminuye y el progreso y la productividad aumentan.
    El izquierdismo es contrario a la naturaleza humana en su mayor parte.
    Un saludo

    • ElDividendo

      Hola Guerra

      Pues sí que resulta una paradoja. Resulta que este tipo de partidos políticos basan su discurso precisamente en que el pueblo no pase necesidades básicas y sin embargo al final en sus países se acaba pasando hambre y todo tipo de necesidades de productos básicos como medicinas, etc.

      No diría que sean contrarios a la naturaleza humana pero el ser humano funciona con incentivos y normalmente los incentivos que ellos presentan suelen ser perversos y llevar los países a la ruina. Más que ir ellos contra la naturaleza humana yo diría que es la naturaleza humana la que hace que sus tesis no funcionen pero aunque lleven más de 100 años fracasando algunos se empeñan en insistir, yo espero que lejos de casa.
      Como siempre, muchas gracias por la participación
      Jon

  5. Muy buena entrada como siempre.

    Voy ahora a por la de Nestlé y pendiente a diario para leer las demás ;), un sector muy bueno aunque por desgracia ahora mismo (en general) caro

    Gracias y saludos!

    • ElDividendo

      Hola Argos

      Pues hemos comenzado el recorrido por Nestlé, que es una gran empresa como verás en el análisis. Vendrás otras conocidas, algunas de ellas muy interesantes pero como dices, este sector está en general bastante caro. No obstante, hay que vigilarlas porque es un sector interesante y hay que estar atento a las oportunidades que se den.
      Como siempre, muchas gracias por la participación.
      Jon